Normas Anticlandestinos: La sociedad italiana y su clase política se dividen

indiano-riserve-immigrazione-elett08

(por Marta Bernasconi)

A lo largo del mes de febrero y tras muchas votaciones en el Senado italiano, fue aprobado un Decreto Ley sobre Seguridad (DDL Sicurezza). La propuesta de la coalición centro-derechista al gobierno y en especial el Partido de la Liga del Norte con su lider Umberto Bossi, ha presentado uno de los artículos más controvertidos para el país, ya que presentan varias soluciones a los problemas relacionados con la inmigración.

No obstante las medidas aprobadas han sido tachadas de xenófobas y discriminatorias por parte de las diferentes asociaciones, instituciones, de los partidos de la oposición, la iglesia católica y otras ONGs, como Médicos sin Fronteras y Emergency.

La controversial propuesta:

En general las disposiciones más polémicas y relevantes que prevé el decreto son:

1) La tasa sobre el permiso de residencia para extranjeros: Para su obtención o renovación habrá que pagar una tasa fijada por el gobierno entre un mínimo de 80 y un máximo de 200 euros. Si quisiese conseguirlo, el inmigrante también tendrá que suscribir un Acuerdo de Integración que impone créditos y objetivos por alcanzar, más la aprobación de un examen de lengua italiana.

2) Se introduce el delito de “entrada y permanencia ilegal en el territorio del Estado”, lo que significa delito de clandestinidad.

3) Con el fin de limitar las bodas de conveniencia, el inmigrante que se case con un ciudadano italiano tendrá que permanecer dos años en Italia antes de recibir la ciudadanía.

4) La reunificación familiar estará subordinada a la idoneidad de la vivienda y a condiciones higiénicos-sanitarias apropiadas para la misma.

5) La posibilidad -por parte de los médicos- de denunciar a los inmigrantes clandestinos.

6) La legalización de rondas no armadas de ciudadanos privados: Las asociaciones de ciudadanos podrán señalar a las fuerzas policiales aquellas situaciones que creen que puedan constituir una “grave molestia social o un peligro para la seguridad pública”. La propuesta inicial daba la posibilidad de utilizar armas, pero el Partido Democrático se opuso.

Después de una campaña política enfocada en el tema del federalismo y en la xenofobia, no extraña que la Liga Norte, junto a la coalición del premier Silvio Berlusconi, pongan en acto medidas que fomenten los sentimientos de profunda inseguridad y de amenaza que le han permitido ganar los votos de muchos electores en los comicios del 13 y 14 de abril del 2008. Es considerable recordar que, en tan sólo dos años, la Liga haya multiplicado el número de votos conseguidos, pasando de un 4,7% a un 9%.

La campaña que divide:

La inmigración es representada como una enfermedad, un castigo, una amenaza, algo que “se sufre”. La solución propuesta a este problema es la expulsión, la marginación y la imposición de discriminaciones. Pero lejos de resolver, amplifican la violencia, la intolerancia, la dicidencia y el racismo.

De acuerdo a lo anterior existe un eslogan que sostiene las ideas de la Liga del Norte a través de carteles de este partido que en las calles y durante la campaña, representantaba a un indio originario de América, donde decía mucho sobre el clima imperante en Italia en estos momentos: “Ellos han sufrido la inmigración, ahora viven en las reservas”.

Posibles consecuencias en la aplicación de los artículos listados anteriormente:

1) La tasa sobre el permiso de residencia puede que desencadene un efecto contrario al que se quiere conseguir, o sea, un mayor número de inmigrantes ilegales por dificultades económicas y burocráticas, asimismo por los “créditos” necesarios para acceder al país.

2) La comprobación de la idoneidad de la vivienda, así como sus condiciones higiénicos-sanitarias, constituyen factores de discriminación. La ley deja de ser “igual para todos” al implicarse sólo a una parte de la población, mientras que la otra no queda sujeta a la misma.

3) La posibilidad por parte de los médicos de denunciar a personas ilegales ha sido definida por muchos sectores de la sociedad como una norma anticonstitucional y poco democrática. De hecho, otorga a un médico la posibilidad de abstenerse del juramento de Hipócrates y exonerarse de la culpabilidad a quién rechace cuidar de un paciente. Difundiendo el miedo a la denuncia, muchos inmigrantes preferirán no recurrir a los cuidados médicos, exponiendo a toda la población a un mayor riesgo de contagio. Conjuntamente, no hay que olvidar que desde el punto de vista sanitario, han alarmado con la proliferación de enfermedades exóticas en el país.

4) La legalización de rondas no armadas por ciudadanos, levanta también discusiones sobre ciertos principios éticos como si es correcto que al ciudadano esté permitido para hacer justicia por su cuenta y que sustituya el papel de la institución policial.

Por lo tanto, el Decreto sobre Seguridad no deja de crear divisiones y altercados hasta dentro de la misma mayoría. El pasado 18 de marzo, día de la votación en la Cámara, 101 diputados del Partito del Popolo delle Libertá (PDL) votaron contra el decreto, aplazando su aprobación y aplicación. Asimismo el presidente de la Cámara de los Diputados, Gianfranco Fini, señaló el peligro que “la odiosa asociación mental entre criminalidad e inmigración que puede extenderse como un reguero de pólvora en diferentes franjas de la población italiana”.